DOLOR DE ESPALDA QUE
PERSISTE DESPUÉS DE LA CIRUGÍA


Si aun presenta dolor después de su cirugía en la espalda, no se desespere. Conozca un poco más sobre las posibles causas de este dolor y qué puede hacer al respecto.

Es probable que la decisión que tomó para someterse a una cirugía en la espalda para aliviar su dolor haya sido muy difícil. Por lo que puede ser muy molesto que, después de la cirugía, usted continúe sintiendo dolor.

Síndrome de Cirugía Fallida de la Espalda

A pesar de un diagnóstico cuidadoso y una operación exitosa, algunos pacientes aun presentan dolor después de su cirugía. A este dolor persistente o la continuación de los síntomas previos se le conoce como síndrome de cirugía fallida de la espalda, y puede afectar su capacidad de realizar sus actividades cotidianas. La falla no es la cirugía en sí, puesto que los principales objetivos de la cirugía (los cuales podrían incluir la descompresión y la estabilización) pudieron haberse alcanzado. Lo que falló fue alcanzar la resolución completa de los síntomas.

Diversos factores afectan el resultado de la cirugía en la espalda. Otra posible causa es que la lesión para la cual se realizó la cirugía no sea la única razón de la aparición del dolor. Muchas veces el problema principal permanece sin haberse resuelto adecuadamente. En algunos, el dolor puede provenir del daño provocado por el procedimiento quirúrgico en sí.

Es muy común que se sienta desanimado si la cirugía en la espalda no ayuda a aliviar el dolor o causa la aparición de otros. La buena noticia es que existen algunas opciones para el tratamiento, como las terapias para el dolor crónico.

Fibrosis epidural

La formación de tejido cicatrizal es común durante el periodo de recuperación posterior a una cirugía de espalda. El dolor en el tejido cicatrizal es poco común, puesto que este no cuenta con terminaciones nerviosas que causen dolor.

Sin embargo, la fibrosis epidural, que es la formación de tejido cicatrizal en la raíz del nervio, puede provocar cierta presión en las raíces nerviosas y causar dolor. Por lo general, los síntomas asociados con fibrosis epidural aparecen en entre 6 y 12 semanas después de la cirugía en la espalda. Muchas veces los pacientes casi no presentan dolor después de su cirugía, pero conforme se va cerrando el tejido cicatrizal, el dolor podría aparecer nuevamente y expandirse a las piernas. En ocasiones, el daño en las terminaciones nerviosas provocado por las causas de dolor originales del paciente hacen que éste sane más lentamente. Si el dolor es urente o persistente y su intensidad no cambia con el cambio de postura, es posible que se esté formando una cicatriz alrededor de los nervios.

Los ejercicios de estiramiento después de la operación pueden ayudar a disminuir los efectos de la cicatrización postoperatoria alrededor de la raíz del nervio.

Problemas después del tratamiento

En una cirugía de decompresión, tal como una laminectomía o disectomía, la raíz del nervio puede tomarse mucho tiempo para sanar, lo que complicaría la evaluación del resultado de la cirugía.

Alrededor de tres meses después de la cirugía, pueden aparecer uno o dos de los siguientes resultados:
En general, los pacientes que están mejorando dentro de los primeros tres meses posteriores a la cirugía continúan así.
Los pacientes que no han presentando una mejora aproximadamente tres meses después de la descompresión, probablemente no perciban un beneficio substancial por parte de la cirugía.

La descompresión de la columna vertebral generalmente aliviará el dolor en la pierna del paciente inmediatamente después de la cirugía de espalda. Sin embargo, para el 10% a 20% de los pacientes, el dolor continuará hasta que el nervio comience a sanar.
Generalmente los síntomas que incluyen entumecimiento/hormigueo o debilidad tardan un poco más en resolverse, y generalmente puede llevarse hasta un año para que estos síntomas desaparezcan. Si los síntomas persisten después de un año, es posible que exista daño permanente en los nervios, por lo que es poco probable que el dolor mejore.

Estenosis recurrente después de la descompresión

Años después a una laminectomía, la estenosis espinal puede volver a presentarse (crecimiento del hueso y estrechamiento del canal espinal) a la misma o en distinta intensidad, lo que ocasiona dolor de espalda o de piernas.

Problemas técnicos después de la cirugía de descompresión

Existen tres problemas técnicos que potencialmente podrían ser la causa del dolor, después de la cirugía:

  • Algún fragmento de disco o hueso que aun continúe pellizcando el nervio.
  • La cirugía se realizó al nivel incorrecto de la columna.
  • La disección de la raíz del nervio pudo haber causado algún traumatismo.

A veces, la descompresión de la raíz nerviosa mediante cirugía en la espalda podría ocasionar que ésta se inflame y pueda conllevar a la aparición de un dolor más intenso, hasta que la inflamación ceda.

Descompresión incorrecta de la raíz de algún nervio después de la cirugía

La descompresión en las raíces de los nervios no siempre es exitosa después de una cirugía en la espalda y, en caso de que alguna parte de la raíz del nervio continúe pinzada después de la cirugía, el dolor podría seguirse presentando. Si este es el caso, por lo general no se presentará ninguna mejora en el dolor después de la cirugía, y la estenosis espinal podría aun estar visible a través de imágenes de laboratorio en alguna parte de la columna vertebral.

Si presenta dolor después de una cirugía de descompresión, existen otras opciones que pueden ayudarlo.

Falla en la Fusión

Una fusión es como un hueso roto que está tratando de sanar. Las células óseas migran del hueso lastimado hacia el injerto de hueso de otras áreas, lo que puede formar tejido óseo sólido. Toma aproximadamente un año para que se forme un hueso sólido. Ciertas actividades como aquellas que incluyen movimientos excesivos, una mala colocación de tornillos o tuercas, o uso de antiinflamatorios podrían inhibir el proceso de fusión de hueso. Pueden existir fallas en la implantación de huesos en caso de que la fusión no ocurra, y muchas veces ésto conlleva a que existan fracturas, dislocaciones y dolor crónico.

El paciente podría experimentar dolor recurrente muchos años después de una cirugía de fusión espinal. Esto puede ocurrir porque el nivel por encima o por debajo de los segmentos que se han fusionado exitosamente se pueden fracturar, lo que puede causar dolor. A esto se le conoce como enfermedad de segmento adyacente.

En caso de que presente dolor crónico después de una cirugía de fusión espinal, busque las opciones adecuadas para aliviarlo.

 
Aracnoiditis

La aracnoiditis es la inflamación del aracnoides, una delicada membrana en forma de telaraña que rodea y protege los nervios en la médula espinal.

Causas y síntomas

La inflamación puede causar la formación de tejido cicatrizal, y puede ocasionar que los nervios en la columna vertebral se peguen entre sí y funcionen incorrectamente. La inflamación en el aracnoides puede ocurrir debido a irritaciones causadas por infecciones (tales como la meningitis), o por traumatismos (como caídas), cirugía, punción lumbar o por una mielografía (prueba para diagnosticar trastornos del canal y de la médula espinal). Si la inflamación es crónica, significa que las raíces de los nervios sufrieron daños.

Normalmente la aracnoiditis afecta a los nervios que conectan la espalda baja y las piernas, lo que causa dolor crónico debilitante. Los síntomas incluyen debilidad, entumecimiento, hormigueo, picazón y ardor en las piernas. Los síntomas pueden ser muy graves. Algunas personas pueden incluso estar impedidas para trabajar y/o sufren de desestabilidad puesto que se encuentra un dolor constante.

Diagnóstico y tratamiento

El diagnóstico de aracnoiditis puede ser difícil de obtener, pero algunas pruebas como los exámenes TAC (tomografía axial computarizada) o la resonancia magnética ayudan a diagnosticar la condición. Una prueba llamada electromiograma (EMG) puede evaluar la severidad de los daños presentes que afectan a la raíz del nervio a través de la verificación de la función nerviosa utilizando impulsos eléctricos.

No existe ninguna cura para la aracnoiditis. No se recomiendan los tratamientos no quirúrgicos que se encargan del manejo del dolor. Por lo general, los profesionales del cuidado de la salud recomiendan un programa para dicho manejo del dolor, fisioterapia, ejercicio y psicoterapia.

La cirugía en la columna no es recomendada, puesto que los resultados pueden no ser suficientes y solo ayudarán a aliviar el dolor a corto plazo. Además, el tejido cicatrizal podría continuar desarrollándose, y el canal espinal podría quedar expuesto para traumatismos futuros.

Las terapias para aliviar el dolor crónico podrían ser útiles en caso de que se presente aracnoiditis como resultado de una cirugía en la columna. Conozca más sobre las terapias de dolor crónico.

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